Desde las altas cumbres del Himalaya hasta las llanuras subtropicales del Terai, Nepal es un país lleno de contrastes, donde tradiciones centenarias conviven con una población muy joven.
Sin embargo, las perspectivas laborales para los jóvenes en Nepal son extremadamente difíciles. El mercado de la formación y del trabajo se caracteriza en muchos casos por cursos de duración extremadamente corta, salarios bajos y una elevada tasa de desempleo juvenil de más del 20 %. Según datos del Banco Mundial, esta tasa es la más alta de todos los países del sur y sudeste asiático. Para muchos jóvenes, este camino conduce directamente a la migración laboral: en pocas semanas adquieren algunas habilidades básicas en cursos de formación y luego buscan empleo en el extranjero como trabajadores no calificados para mantener a sus familias. De esta manera, apenas surgen perspectivas sostenibles y, al mismo tiempo, el país pierde un potencial importante.

