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Historia

Fundación Hedwig y Robert Samuel

Una larga tradición de ayuda.

El día 3 de junio de 1932 se creó oficialmente la Fundación Hedwig y Robert Samuel. Ese día, el Ministerio del Interior del Estado Prusiano autorizó la Fundación con base en el certificado de constitución presentado y los estatutos, lo que supuso el último acto formal necesario para la creación de la Fundación.

El proceso de constitución fue iniciado por los albaceas de Robert Samuel, 3 comerciantes judíos y amigos de Robert. Los tres constituyeron la primera Junta Directiva de la Fundación, pero tuvieron que abandonar su cargo a finales de la década de los treinta debido a la presión ejercida por el nacionalsocialismo.

Con motivo de su constitución, el matrimonio Samuel aportó como capital inicial de la Fundación el edificio comercial situado en la calle Königsallee 14, en la ciudad de Düsseldorf. Robert Samuel había comprado el terreno al ayuntamiento de Düsseldorf, y había encargado luego al arquitecto Hermann vom Endt que construyera entre 1910 y 1911 el edificio Hohenzollernhaus que, al día de hoy, sigue constituyendo el  capital y sede principal de la Fundación.

Por suerte, durante el Tercer Reich, este edificio ya por entonces de enorme valor, no fue víctima de la codicia de las diferentes organizaciones nacionalsocialistas, ya que a la hora de apropiarse del inmueble se fueron bloqueando unas a otras. Durante la Segunda Guerra Mundial el inmueble sufrió importantes daños a causa del impacto directo de dos bombas incendiarias, pero su estructura aguantó.

Desde el fallecimiento en 1976 de Hedwig Samuel, cofundadora y beneficiaria del usufructo de los beneficios producidos por el edificio, los contratos de arrendamiento en el edificio Hohenzollernhaus son la principal fuente de ingresos de la Fundación Samuel. No obstante, luego de la muerte de Hedwig fue necesario invertir la mayor parte de las rentas en la remodelación del edificio y la reconstrucción de los áticos, destruidos en la guerra. Sin embargo, durante esa fase, la Fundación ya prestaba su apoyo a proyectos sociales en Düsseldorf. Por ejemplo, se realizaron donaciones para mejorar residencias de adultos mayores en los barrios de Gallberg y Flehe.

La Fundación se compromete a nivel internacional.

El apoyo a los proyectos se amplió a partir de mediados de los 80. Para seguir financiando proyectos en Düsseldorf, se recibió la ayuda de organizaciones con proyectos nacionales e internacionales. Los contactos establecidos con estas organizaciones, centradas en la cooperación al desarrollo, aportaron una mayor perspectiva sobre los problemas existentes en los países subdesarrollados, y centraron la atención de la Fundación en las ayudas a la formación profesional, como medio más adecuado para ayudar a otras personas a salir definitivamente del círculo vicioso de la pobreza.

Ese fué para la Fundación el momento de enfocarse en proyectos prácticos y de ampliar su radio de acción a nivel geográfico. En un periodo relativamente breve, la Fundación fue creando sucesivamente sedes extranjeras: 1987 en Costa Rica, 1989 en Nicaragua, 1991 en Nigeria y 1993 en la India, a las que siguieron los centros propios de formación profesional. Más tarde, a comienzos del año 2002, se incorporaría también la sede en Tailandia. Hasta el día de hoy, la Fundación ha ayudado a más de 7.500 jóvenes a obtener una formación calificada en sus propios centros formativos.

Trabajamos también en Alemania a favor de una mayor justicia.

En Düsseldorf, en el barrio de Wersten, entre 1991/1992 la Fundación construyó un edificio residencial y comercial con 25 viviendas sociales excelentemente equipadas para contribuir a mejorar la vivienda de los más desfavorecidos. Este edificio es hoy parte del capital de la Fundación.

En colaboración con otras dos organizaciones sin fines de lucro, la Fundación creó en 1992 la sociedad que da apoyo integral a menores víctimas de violencia, «KID», en Düsseldorf y desde entonces la gestionan conjuntamente con gran éxito.

El proyecto «Café Edén» es una iniciativa del Teatro de Düsseldorf sobre el tema del éxodo y la migración, y busca mejorar la integración de los refugiados en nuestra sociedad mediante la creación de un espacio de encuentro para todos los ciudadanos. Este espacio de encuentro une el arte, la cultura, la comunicación y el intercambio. Los mismos participantes contribuyen a establecer la programación, y la presentan en colaboración con otras instituciones y actores de la ciudad, creando así una infraestructura duradera y sostenible. La Fundación Samuel colabora en este proyecto y fomenta así el trabajo en favor de la integración sociales.

Nos sentimos orgullosos de nuestra historia y miramos con confianza hacia un futuro prometedor.